MADRES SOLTERAS AL DESCUBIERTO
Me encanta mucho el tema de las mamás solteras, será porque por ahora soy una, jajaja.
No considero estar en una lucha en contra de que haya madres solteras, aunque sí pienso que, si se pudiera disminuir el número, sería muchísimo mejor. Creo que es mejor llevar esta responsabilidad entre dos, en lugar de que la carga caiga sobre uno solo de los padres.
Digo que no estoy en contra porque hablo desde mi propia experiencia y desde el cambio de mentalidad que he estado tratando de implementar durante los últimos años. He aprendido que, muchas veces, aquello a lo que nos resistimos persiste. Desde que entendí esto y he podido comprobarlo en mi propia vida, trato de no resistirme ni enfocarme constantemente en aquello que no quiero, mucho menos vivir en contra de determinadas situaciones, porque obviamente no tengo ningún interés en atraerlas a mi vida.
Los cambios de mentalidad, como sabemos, no son tan fáciles. Hay que reforzarlos y redirigirlos a diario.
Mi enfoque cuando hablo de madres solteras es que nosotras, como mujeres con hijos que estamos criándolos solas, no debemos darnos por vencidas, ni devaluarnos, ni mucho menos pensar que la vida se nos acabó. Es más, quizá esta sea una aventura que apenas comienza.
Sí, algunas veces no sentimos que tenemos las fuerzas suficientes. Sentimos que no logramos reunir todos los requisitos para ser la mejor mamá del mundo.
No todos los días son iguales. Algunas veces nos levantamos motivadas por nuestros hijos, pero no me lo nieguen: hay días en los que quisiéramos pausar, aunque fuera por un momento, todo.
Pero entonces miramos esas pequeñas criaturitas, sus sonrisas, su entusiasmo, esa mirada esperanzadora. ¿Cómo brillan esos ojitos, verdad?
Y no digamos cuando te dicen un «te amo, mamá», te dan un abrazo o te elaboran tu primer retrato. Respiras y piensas que todo lo que haces diariamente, todos esos sacrificios, valen la pena. Esa es tu recompensa.
Todo lo que pasas, todo lo que sucede diariamente, todos los rechazos, al final quedan un poco atrás cuando vemos cómo nuestros hijos van creciendo, cómo avanzan y cómo van logrando desde pequeñas hasta enormes metas.
Lo cierto es que, a pesar de ser madres y de ver cómo nuestros hijos avanzan, seguimos teniendo sueños, anhelos y metas. Y a eso me refiero cuando digo que no nos demos por vencidas.
Aunque sea con mucho sacrificio, aunque el tiempo parezca no alcanzar y aunque sintamos que ya no podemos más, aunque nuestro rostro refleje cansancio, mamá, no mueras por dentro.
Es natural que algunos días nuestro rostro refleje los días de desvelo, los disgustos, el cansancio o esa sensación de que no avanzamos. Eso es inevitable. Habrá días así.
Pero, madre hermosa, no permitas que esos días te hagan olvidar quién eres ni todo aquello que todavía quieres conseguir.
Sigue pensando que lo lograrás. Sigue creyendo que puedes cumplir aquello que deseas. No porque pensar positivamente haga que todo ocurra por arte de magia, sino porque creer en ti misma puede ayudarte a seguir intentándolo incluso cuando las cosas se ponen difíciles.
Esta es una de las razones por las que muchas madres no disfrutan plenamente su maternidad: sienten que con la llegada de sus hijos tuvieron que renunciar a muchos de sus sueños.
Pero siempre hay maneras de ser madres, disfrutar de nuestros hijos y continuar tratando de cumplir nuestras metas, nuestros emprendimientos y todas esas cosas que alguna vez soñamos.
La cuestión está en no conformarse, ser persistente y, sobre todo, creer que sí podemos lograr nuestras metas aun siendo madres.
No podemos garantizar que nuestros hijos tendrán éxito en la vida, pero sí podemos enseñarles, con nuestro propio ejemplo, que ser madre no significa dejar de luchar por aquello que queremos.
Somos mujeres valiosas, pero primero debemos sentirnos valiosas para nosotras mismas y después para los demás. Cuando comenzamos a reconocer nuestro propio valor, podemos avanzar de una manera diferente.
Hagámonos una invitación a ser mamás de éxito, pero entendiendo el éxito no solamente como dinero, reconocimiento o grandes logros. Éxito también puede ser sentirnos plenas, recuperar nuestros sueños, construir una vida que nos guste y disfrutar de nuestra maternidad sin dejar de ser nosotras mismas.
Porque ser mamá no significa que nuestros sueños tengan que morir.
Quizá simplemente llegó el momento de aprender a perseguirlos de otra manera.
Imagen: Generada con IA
Autora: Johana Quilter
Aviso importante: En algunos momentos recurro a herramientas de inteligencia artificial para la edición, corrección ortográfica y de puntuación de mis escritos. Por este motivo, el texto puede presentar características que los detectores de IA interpreten de manera imprecisa.
Sin embargo, las ideas, experiencias y contenido de mis escritos son propios.

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