MI MARIDO ME DIJO QUE YO NO ERA TAN BONITA COMO OTRAS MUJERES
Era una mañana hermosa en la que me dirigí al baño y, antes de darme una ducha, en la mayoría de mis días me encanta tomarme el tiempo para verme en el espejo. Si mi agenda me lo permite, tomo unos minutos; en realidad, hasta media hora, jejeje. Pues sí, estaba allí, me miraba cuidadosamente al espejo y detrás de mí apareció mi esposo, que también se detuvo a mirarme y dijo: «¿Sabes? No eres tan bonita como otras mujeres. Hay mujeres mucho más bonitas que tú». Me sorprendió su comentario, no por lo que dijo, sino porque nadie se lo había pedido; era un diálogo entre el espejo y yo, o sea, yo y el espejo. Era ese momento íntimo en donde me hablo mis verdades, en donde me doy amor, en donde me miro detenidamente, observo si me estoy descuidando y si estoy radiante, y saco las conclusiones de qué debo hacer con mi vida. Dirás que exagerada, pero no. En ese momento, viéndome en el espejo, tomo decisiones, desde qué debo hacer para cuidar la piel de mi cara hasta cómo quiero ser vista ese d...