Si te vas a la verga; te va a ir bien.


Portada del escrito Si te vas a la verga; te va a ir bien de Johana Quilter, sobre amor propio y relaciones

¿Cómo no me di cuenta antes de que él minimiza mis emociones? De que todo lo que me pasa a mí es normal para todos, pero que, si le sucede algo a él… tiene un nivel de dificultad mucho más alto, es doloroso o insoportable.

¿Por qué no me di cuenta de que no es amable con las personas, que es solo una fachada?

¿Por qué no me di cuenta de que él, en realidad, odia a las mujeres por un problema no resuelto con su madre?

¿Por qué no me di cuenta? ¿O es que no me quise dar cuenta?

Creo que más bien es que pongo, desde muy temprano, a los hombres en un pedestal demasiado alto.

Creo que tengo a los hombres muy centralizados en mi vida, que los admiro sin una verdadera razón o motivo para ser admirados. Sobre todo a él lo tuve, ya por demasiado tiempo, muy en alto.

Y esto lleva automáticamente a que yo sea disminuida. No porque no tenga valor, sino porque mi valor es otorgado a la persona que me interesa.

Porque mantenerte con una persona que, desde el inicio, lo único que brindó fueron migajas —las mismas que, en lugar de poco a poco armar un pan dulce más sólido, se despedazaban velozmente en migajas cada vez más pequeñas— es cosa de verdadera ingenuidad.

Mejor dicho: verdadera pendejada.

Al final, bastaba mandarme una carita con un besito cada cinco días para tener acceso a mí. Una llamada hecha estratégicamente para un encuentro sexual y ya; según él, yo estaba a gusto.

En realidad, hacía mucho que no estaba a gusto. Solo no me atrevía a ver todo con claridad.

Quizá por falta de tiempo para ponerme a pensar en eso. Quizá no quería verlo…

No. No es así. Yo sé que mi inconsciente ya lo estaba registrando y ya estaba sacando sus conclusiones. Solo era mi consciente el que no lo quería enfrentar.

No sé… probablemente era mejor tenerlo a él que a nadie.

No quería salir de mi zona de confort.

O quizá por ridícula, vete tú a saber.

La cosa es que ya me aburrí del papel que estaba jugando.

Finalmente… ¿será que me merezco un premio?

¿Qué dices tú?

En conclusión:

Que no joda ese HDP… que busque quien lo coja… y que se vaya a la verga. Allí le irá muy bien.


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